ARTÍCULO DE OPINIÓN: FRENTE CÍVICO Y SOCIAL DE MICHOACÁN Por Juan Pérez Medina

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Los principales sindicatos del estado -con la salvedad de los trabajadores de Telmex y del IMSS- han conformado un frente electoral. De acuerdo con la información disponible, este frente pretende participar en las próximas elecciones del 2015 con candidatos propios a la gubernatura, las diputaciones federales y locales y a las 113 presidencias municipales.

Tienen con qué. Las fuerzas que se han aglutinado contienen a los trabajadores de la Sección XVIII del SNTE-CNTE que aglutina a la inmensa mayoría de los trabajadores de la educación en la entidad. Están también los sindicatos de educadores del Colegio de Bachilleres, los del Cecytem, los del Sutaconalep, los que integran los sindicatos de los 11 Institutos Tecnológicos Regionales, los trabajadores del Icatmi, el sindicato de empleados de la UMSH, el sindicato de los trabajadores del estado, el STASPE, los sindicatos de la Secretaría de Salud y varias organizaciones sociales.

Su fuerza está en toda la entidad y aglutina a por lo menos 70 mil trabajadores, sino es que más. Si el proceso es adecuado y sí a estas organizaciones se suman los sindicatos que mencioné al inicio, las expectativas son muy amplias para realizar una campaña electoral ganadora, por encima de los partidos tradicionales y dueños del proceso electoral. La figura de candidaturas independientes da posibilidades para que este aglutinamiento se convierta en una opción real y atractiva para los ciudadanos y ciudadanas de Michoacán. Falta ver cómo se presentan a los electores, cuál es su estrategia de aglutinamiento social y con qué plataforma político – electoral contienden.

Si cada uno de los integrantes de este gran frente de trabajadores es capaz de convencer a 10 electores, estos 70 mil se convertirán en 700 mil votos, suficientes para hacerse de la gubernatura y de la mayoría de los puestos de elección en disputa; tomando en consideración que el defenestrado Fausto Vallejo obtuvo el triunfo en 2011 con 658,589 votos de un total de 1, 858,010 votantes que acudieron a votar en la elección a gobernador de ese año. He ahí el gran potencial que este Frente representa y que de consolidarse pondrá en crisis las expectativas de todos los partidos políticos y sus tradicionales representantes y candidatos.

Pero para alcanzar estas expectativas es necesario avanzar en la integración del Frente desde abajo atendiendo la estrategia que los lleve a consolidar la unidad tan necesaria. Lo anterior pasa por cumplir por lo menos con los siguientes puntos:

1. Una plataforma aglutinadora, en un primer momento de los coaligados y, en un segundo momento y no menos importantes, que integre las aspiraciones y propuestas de solución a los graves problemas de la población. Esto pasa por definir una verdadera estrategia anticorrupción, de la cual nadie está a salvo, y una política económica agresiva, incluyente y participativa, que logre romper con lo que hasta hoy no ha funcionado y se oriente a coberturar a quienes son o han sido más vulnerables.

2. Una estrategia democrática e inteligente de elección de candidaturas, dejando de último momento a los políticos de partido y priorizando a los ciudadanos; a los trabajadores del campo y la ciudad, incluyendo a la pequeña y mediana empresa que sí trabaja. Se trata de lograr candidaturas aglutinadoras con personajes que unifiquen y no que logren lo contrario. En este punto está gran parte del éxito de la empresa en cuestión. Habrá que tener cuidado en cuanto a elegir por mayorías simples y en bloque, sin desarrollar un verdadero proceso de reflexión, pues un candidato fuerte al interior de este conglomerado, puede resultar un candidato débil ante el resto del pueblo.

3. La integración de una estructura político electoral democrática, participativa, fuerte y amplia, con capacidad para desarrollar tanto el trabajo político electoral en las casas y en las plazas con la gente, como ante los demás partidos y candidatos, ante los medios de comunicación y ante los partidos políticos y el instituto electoral. En este esfuerzo debe desecharse el protagonismo y estar al cuidado de quienes intenten ejerecerlo.

4. Una adecuada integración de un equipo de prensa, compuesto por profesionales de la comunicación capaces de lograr la empatía con los medios y desarrollar un plan de medios alternativo que llegue a la gente.

Se tiene potencial para lograr lo anterior al interior de este Frente. Hay experiencia acumulada por años de parte de las organizaciones sindicales y sociales y una natural habilidad comunicativa, sobre todo viniendo de maestros, doctores o enfermeras quienes integran el grueso de esta organización. Una gran ventaja de este esfuerzo es que sus integrantes están en todos los barrios y comunidades. Hospitales los hay en las 113 cabeceras municipales y en miles de comunidades rurales y suburbanas de las metrópolis más importantes, así como dependencias del gobierno estatal en donde se encuentran los empleados del STASPE, no se diga de los maestros, tanto de educación básica, como de los de media superior o superior y universitarios. Solo es necesario avanzar a consolidar la idea pasando hacia el interior de estas organizaciones en donde los dirigentes informen a sus bases y desarrollen ahí las razones y argumentaciones que favorezcan la toma de decisiones desde la base trabajadora que deberá convertirse en el protagonista de esta encomienda. Los dirigentes, una vez que han consolidado la propuesta ante sus representados, deberán avanzar en la generación de la estructura que sostenga y potencie la propuesta y dirimir el método de elección de sus candidatos, el cual deberá respetar, por una parte, al tamaño de las organizaciones que integran el Frente y, por otra, a las personalidades del interior que se presenten como verdaderas opciones para el electorado.

Una tarea de primer orden es la de iniciar el proceso de estructuración. En este sentido, una buena opción es la de conformar las representaciones distritales del Frente, a partir de presentar en cada distrito electoral local a sus mejores hombres y mujeres para encomendarles la tarea. Esto se consolidará de inmediato sí se convoca a concentraciones distritales en donde estén presentes los principales dirigentes estatales y se reúnan las bases que representan, iniciando un proceso de reconocimiento y hermanamiento de base a base, generando confianza y expectativas entre los asistentes y también entre el pueblo y sus adversarios. Previamente los representantes regionales deberán integrar los frentes distritales que deberán ser presentados y avalados por las bases.

La tarea es enorme pero se cuenta con el material humano y los argumentos para hacerlo. Es una buena noticia entre todos los males que a diario padecemos. Que los trabajadores dejen su vocación de empleados que exigen justicia laboral y económica y se dispongan a asumir el poder político de la entidad no es cualquier cosa y, por ello debemos felicitarnos. Ojalá y está intentona inusitada, extraordinaria y única en la historia de la entidad y el país progrese. De verdad lo necesitamos.

 

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