COLUMNA LIBRE EXPRESIÓN. Lo importante. Por Carlos Monge

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“Ser independiente es cosa de una pequeña minoría, es el privilegio de los fuertes”. Friedrich Nietzsche. (1844 – 1900). Filósofo alemán.

Alfonso Martínez Alcázar ha sentado un precedente, al convertirse en el primer candidato independiente en ganar la Presidencia Municipal de Morelia. Logró sobreponerse a todos los obstáculos que incluso la ley en la materia impone a quienes aspiren a ocupar un cargo de elección popular sin el “respaldo” que pueda ofrecer algún partido político.

Molesto con las decisiones y arreglos cupulares y de las “tribus” panistas, que le cerraron la posibilidad de ser su candidato al Ayuntamiento capitalino, tomó la decisión de renunciar al instituto político donde creció y tuvo oportunidad de postularse y ganar elecciones y desempeñarse como legislador federal y estatal.

Tomó una difícil, pero al final, favorable decisión de renunciar al PAN y no sólo eso, se abstuvo de integrarse a otro partido político y por el contrario, aprovechó el hartazgo poblacional para derrotar a los institutos hegemónicos de la capital y todos sus mitos relacionados a la importancia de contar con sus estructuras electorales.

Si bien es cierto que Alfonso Martínez también tuvo apoyo de muchos panistas que han formado parte de las estructuras azules, también lo es que muchos ciudadanos le dieron su voto con la esperanza de que su administración estatal pueda dejarle mejores dividendos a los morelianos.

Ganar la contienda electoral seguramente fue una tarea titánica para el candidato independiente y quienes se sumaron a su proyecto en la asociación Todos por Morelia, pero lo realmente complicado apenas está por llegar.

Los michoacanos y en especial los morelianos, han demostrado que razonan el voto, que ya no prevalece el sufragio uniforme por un partido. No, el voto es diferenciado, le dieron el triunfo al PRD en la gubernatura, pero al PRI en la próxima Legislatura local y a un independiente ex panista, la capital.

Por ello es que para Alfonso Martínez lo realmente titánico iniciará el próximo primero de septiembre cuando asuma la Presidencia Municipal de Morelia.

Está obligado a gobernar mejor. Su administración tendrá que realizarse desde una caja de cristal, con plena transparencia, rendición de cuentas y atención frontal de los problemas que padece la ciudad. Será imposible que resuelva todo lo que le aqueja, pero de menos tendrá que establecer un Plan de Gobierno puntual y medible.

Desde ya, las elucubraciones sobre el futuro de Martínez Alcázar señalan que podría buscar la reelección en 3 años y que de lograrla, podría ser el “Bronco” michoacano, para desde la independencia partidista, buscar el Solio de Ocampo.

Pensar en lo que pasará dentro de 6 años resulta extraordinariamente aventurado, sin embargo la política y quienes se dedican a ella de tiempo completo, saben que las candidaturas y ganar elecciones, así se construyen. Por ello, no se puede descartar que la meta del Presidente electo de Morelia, sea la gubernatura de Michoacán.

Por lo pronto y si en su proyecto político quiere ser gobernador, su gran reto es gobernar mejor la ciudad de las canteras rosas y sólo eso generará esperanza en los morelianos de que intentará hacer las cosas mejor, porque como él mismo lo señaló, así debe ser sin el cúmulo de compromisos que se adquieren al ganar una elección bajo el cobijo partidista.

Alfonso Martínez tiene la última palabra. Ya veremos si efectivamente es independiente, si hay ganas y la capacidad de sentar un precedente aún más importante que el de ganar una elección por la vía independiente, demostrar que sí se puede gobernar mejor la capital michoacana. Ojalá.

Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias.

cmonge@hotmail.com

 

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