COLUMNA LIBRE EXPRESIÓN. FUERA EL TREN DE MORELIA. Por Carlos Monge Montaño

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“Gobernar es pactar; pactar no es ceder”. Gustavo Le Bon. (1841 – 1931). Psicólogo francés.

El tema de sacar el patio de maniobras de Morelia tiene cuando menos 8 años de promesas, presuntas gestiones, firmas de cartas intención, convenios y acuerdos, y claro, páginas y páginas de discursos de autoridades municipales, estatales y federales. Lo cierto, es que la única que logró de inmediato lo que le interesaba, es la empresa ferroviaria Kansas City Southern de México (KCSM).

Con el lamentable accidente del pasado domingo donde el pequeño Luis Andrés García Rivera de apenas 6 años de edad perdió sus dos piernas tras ser arrollado por el tren, sumado a la negativa del Presidente municipal de Morelia, Alfonso Martínez de iniciar la construcción de un puente en el libramiento sur por considerar que beneficiaría preferentemente a la empresa ferroviaria, la molestia ciudadana y su exigencia de sacar el patio de maniobras de la ciudad, se fortalecerán.

Sin lugar a dudas, en el accidente del pasado fin de semana, los padres de Luis Andrés tienen algún grado de responsabilidad por perder de vista a su hijo en una zona de riesgo; pero también es cierto que la responsabilidad alcanza a autoridades de todos los niveles que le han permitido a Kansas City operar sin todas las garantías de seguridad, por ejemplo, no sirven las plumas de advertencia colocadas en las vialidades que cruzan con las vías del tren.

Tampoco se puede desdeñar la responsabilidad de cualquier cantidad de administraciones que permitieron el crecimiento de la mancha urbana en las inmediaciones de las vías del ferrocarril, así como de “líderes” sociales que haciendo caso omiso al riesgo, pelearon por regularizan zonas habitacionales en evidente riesgo.

Y qué decir de la Federación, incluyendo su Congreso de la Unión, que han sido incapaces de regular debidamente el transporte de carga ferroviaria por empresas, como Kansas City Southern, a la cual debieron exigirle, con toda puntualidad en fechas y condiciones, sacar los patios de maniobras de todas la ciudades por donde cruza y colaborar con la construcción de puentes vehiculares que ayuden a desahogar el tráfico que su tren genera.

Vale destacar que la propia Kansas reconoce su responsabilidad en los lamentables acontecimientos del pasado domingo, al manifestar a través de su representante Cristián Dávila, la disposición de apoyar al niño afectado y solicitar a la par a los manifestantes, que liberaran las vías del tren porque les generaban pérdidas millonarias.

En el círculo vicioso relacionado a los accidentes y afectaciones al tráfico vehicular que ocasiona el tren de carga en Morelia y otras ciudades michoacanas, son muchos los que están inmersos. Baste recordar que hace unos 7 años, autoridades de los 3 niveles de gobierno tuvieron la oportunidad de resolver en varias dimensiones, incluso negociando para que Kansas City sacara su patio de maniobras de Morelia, cuando convenían la entrega de más hectáreas de la Isla de la Palma, a dicha empresa ferroviaria.

Pero, por decisiones erróneas (ojalá que no por corrupción), se desaprovechó una excelente oportunidad, gracias a la opacidad de quienes gobernaban Michoacán en ese momento.

Tan lamentable historia comenzó con una Carta de Intención que firmó el gobierno de Lázaro Cárdenas Batel con Kansas City Southern, para coordinar “esfuerzos a efecto de obtener los inmuebles e inversiones necesarias para que KCSM construya, opere y administre una terminal intermodal ferroviaria… dentro del Puerto de Lázaro Cárdenas”.

Claro, semejante intención debía quedar en la opacidad, según lo estipula el Propósito Décimo de dicha Carta que señala: “Las partes mantendrán en plena confidencialidad y no divulgarán a ningún tercero, los documentos o cualquier otro material relacionado con el contenido, desarrollo y ejecución del proyecto y/o de los Contratos Definitivos”

Sorpréndase estimado lector, semejante documento fue firmado el 12 de febrero del 2007, por quien tuvo a la transparencia como fetiche permanente de su discurso, el entonces gobernador, Lázaro Cárdenas Batel, así como su secretario de Gobierno, Enrique Bautista Villegas y claro, su secretario de Desarrollo Económico, Eloy Vargas Arreola.

La opacidad en un tema tan importante para el desarrollo de Michoacán se mantuvo durante la Administración de Leonel Godoy Rangel, quien firmó, pero ahora un Convenio, con Kansas City Southern para transferirle la propiedad de 4 predios “ubicados en el inmueble denominado Isla de las Palmas, en el municipio de Lázaro Cárdenas”; por lo que la empresa pagaría las siguientes cantidades:

  • Predio 1: 2,288,588.00. Dos millones doscientos ochenta y ocho mil quinientos ochenta y ocho dólares 00/100.
  • Predio 2: 3,207,400.00 Tres millones doscientos siete mil 400 dólares 00/100.
  • Predio 3: 11,907,000.00. Once millones novecientos siete mil dólares 00/100.
  • Predio 4: 7,754,600.00. Siete millones setecientos cincuenta y cuatro mil seiscientos dólares 00/100.

De igual manera, el Convenio establece en su cláusula Décima Primera, lo siguiente: “Confidencialidad. Ambas partes se obligan a mantener en estricta confidencialidad toda la información a que tengan acceso en virtud del presente Convenio, absteniéndose de comunicarla a cualquier tercero, así como cualquier funcionario, empleado, agente o representante que no se encuentre directamente relacionado con la operación”. Lo firmaron el 17 de mayo del 2008, Leonel Godoy, sus secretarios de Gobierno, Fidel Calderón Torreblanca y de Desarrollo Económico, Eloya Vargas Arreola; así como José Zozaya Délano, como representante de KCSM.

Así llegamos al Acuerdo General para la Gestión y Construcción de Infraestructura Vial en el municipio de Morelia, que firmaron los tres niveles de Gobierno el 28 de febrero del 2011, que establece construir “pasos superiores vehiculares, distribuidores viales y pasos o puentes peatonales en:

  • Carretera Federal No. 14. Entronque Periférico Poniente en su cruce con Calzada la Huerta, conocido como Salida a Pátzcuaro.
  • Carretera Federal No. 15. Entronque Periférico República en su cruce con Av. Madero poniente, conocido como Salida a Quiroga.
  • Carretera Federal No. 43. Entronque Periférico Revolución en su cruce con la Av. Morelos Norte, conocido como Salida a Salamanca.
  • Carretera Federal No. 43. Obras que coadyuven a solucionar la problemáticva vial en la Av. Héroes de Nocupétaro en su cruce con el ferrocarril y con Av. Morelos Norte, conocido como El Pípila.
  • Carretera Federal No. 126. Entronque Periférico Nueva España en su cruce con la Calzada Madero, conocido como Salida a Charo.
  • Periférico Independencia en la zona de influencia de las Vías del Ferrocarril.
  • Michoacán en la zona de influencia de las Vías del Ferrocarril.
  • Siervo de la Nación en la zona de influencia de las Vías del Ferrocarril”.

Lamentablemente a las intenciones de los tres niveles de autoridad para realizar dichas obras, no les alcanzó, como marca la costumbre, para establecer un programa concreto con fechas de caducidad, así que lo dejaron en la intención de juntar esfuerzos y por ello seguramente el avance no cumple las expectativas… Ni hablar, no se destacan las autoridades por ser ejecutivas.

Entre los firmantes se encuentran, Mario Alberto Zarazúa, entonces delegado del Centro SCT Michoacán, por la administración estatal que encabezó Godoy Rangel, firmaron los secretario de Comunicaciones y Obras Públicas, Desiderio Camacho, de Administración y Finanzas, Mirella Guzmán, de Desarrollo Económico, Isidoro Ruiz y de Urbanismo y Medio Ambiente, Catalina Rosas, asói como el entonces Coordinador de Planeación, Erick López; mientras que por el Ayuntamiento de Morelia firmó en entonces alcalde, Fausto Vallejo Figueroa y por la empresa su representante José Zozaya.

En ese mismo lapso de tiempo fue recurrente el discurso de que ya se trabajaba desde la Federación y en acuerdo con KCSM para sacar el patio de maniobras de la ciudad, pero no hay mayores avances.

En fin, el reto es enorme y la Ley reglamentaria del Servicio Ferroviario que tuvo su última reforma en enero del presente año, no termina de ser contundente para beneficiar a la población. La clase política nacional evidentemente sigue alerta para no afectar los intereses de la clase económicamente pudiente en el país, a quienes por cierto, difícilmente les toca lidiar con el tren.

Dicen que todo problema es una oportunidad, veremos si esta vez logran unir esfuerzos los tres niveles de gobierno y aprovechan las circunstancias  para renegociar con Kansas City y establecer un programa con metas concretas para sacar, ahora sí, el Patio de Maniobras del tren, de la mancha urbana de Morelia.

Y a la par, sería bastante bueno que con peras y manzanas, el gobierno estatal explique dónde está el dinero del pago que debió hacer KCSM por los predios obtenidos y qué avances registra el resto de los compromisos adquiridos. ¿Tendrá esa información el Gobierno de Michoacán, la Auditoría Superior del Congreso estatal, la empresa Kansas City o alguno de los ex gobernantes y ex funcionarios participantes?

 

Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias.

cmongem@hotmail.com

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