OPINIÓN. FOMENTAR LA DESCONFIANZA. Por J. Luis Seefoó Luján

Las autoridades  han sido exitosas en cultivar la desconfianza de la ciudadanía con decisiones que  toman sin  analizar, sin discutir suficientemente entre las distintas personas e instancias involucradas en el gobierno, antes de hacerlas públicas, antes de aplicarlas.

El punto a tratar en esta entrega –y no es el único ejemplo- es la disposición de confinamiento obligatorio decidido por Silvano Aureoles Conejo, gobernador, cuestionado por diversos funcionarios y políticos profesionales, sobre todo aquellos que no comulgan el mismo credo político que Silvano. Adelanto que, en buena medida, las divergencias están animadas más por distinciones político-electorales que por razonamientos sanitarios. Y así han sido, particularmente, las reacciones de gobernadores, periodistas, parlamentarios, dirigentes partidistas, etc. hacia las opiniones y acuerdos signados por López Obrador y directivos de la política sanitaria en México.

Cifras para no olvidar el Covid19

Al corte de las 4:00 horas del Centro, las humanidad es lastimada por 2 millones 743 mil 67 casos con 191, 828 defunciones. Los Estados Unidos, pese a su alta capacidad médica anotan 890 mil 28 casos con 50 mil 375 muertes y México, su vecino pobre, contabiliza 12mil 331 casos y 1 mil 167 decesos. Números desalentadores pese a la experiencia China que inició desde el año pasado y reconoce 82 mil 804 casos con 4 mil 632 muertes (sólo Hubei, 68, 128 con 4512 pérdidas humanas).

Vale subrayar que la magnitud del Covid19 (casos y decesos) no tiene conexión directa y única con el potencial médico, científico y económico. Si bien Noruega (7,401 casos con 194 muertes), Suecia (16,755 con 2021), Corea del Sur (10,708 y 240), Japón (12,368 y 3,289) son países con alta capacidad económica y sanitaria, otros como España (219,766 con 22,524 decesos), Francia (158,183 con 21,856) e Italia (189,973 con 25,549 muertes) están desbordados.

Dos países de América Latina aún sostienen un manejo relativamente controlado de la situación: Costa Rica, el país con mejor nivel de vida de Centro América registra 686 casos y 6 defunciones; y, Cuba, la caribeña nación asfixiada por un bloqueo económico de muchos años, anota 1235 casos y 43 decesos.

Quizá siga siendo válido el criterio que hemos escuchado en sanitaristas de México y del mundo: el manejo –no la erradicación- del Covid19, depende más de la organización social (educación, control de la población) que de hospitales y medicamentos.

Covid19 en Michoacán

Zamora, por el tamaño de la población, es la tercera localidad Michoacana –después de Morelia y Uruapan- y no ocupa el tercer lugar en contagios y muertes por coronavirus. Por las medidas asumidas por el gobierno iglesia y las empresas, por el comportamiento de las personas (sana distancia, no bailes ni actos masivos), por el sub registro  y/o debido a la suerte, Zamora es una municipalidad con mucha población y, relativamente, pocos casos.

En Michoacán, los 178 pacientes de coronavirus se distribuyen así: Lázaro Cárdenas, 65; Morelia, 32;  Uruapan y La Piedad, 11; Santa Ana Maya, 8; Tzintzuntzan, 7; Venustiano Carranza, 6; Álvaro Obregón, Zamora y Zitácuaro, 3, respectivamente; en Arteaga, Sahuayo, Tlapujahua y Zináparo, 2 (Comunicado Técnico Diario Covid19, 23-04-2020, 19:00 horas).

Las 27 muertes por coronavirus en Michoacán se registran en Morelia, Lázaro Cárdenas, Arteaga, Huiramba, Tzintzuntzan, Álvaro Obregón, Venustiano Carranza, La Piedad, Sahuayo y Uruapan.

El confinamiento obligatorio  de Silvano

Suponiendo que (1) el coronavirus existe y puede enfermar y causar la muerte, sobre todo si la persona tiene pocos recursos económicos y una carga en su salud (diabetes, cáncer, enfermedades pulmonares, desnutrición, obesidad); (2) en este momento no existen vacunas ni medicamentos específicos; y, (3) que la “sana distancia” con todos los ingredientes que conlleva, es una medida que sí puede “cortar” los contagios y controlar el virus, ¿Qué se puede hacer para evitar que la gente se contagie en bailes, chupes y demás eventos sociales?

Silvano Aureoles Conejo, gobernador, decretó el aislamiento obligatorio en la entidad, a partir del  lunes 20. El anuncio incluye sanciones pecuniarias ($3,475.2), privación de la libertad hasta por 36 horas y/o trabajo social (aseo en hospitales) aplicables a las personas que salgan a la calle a realizar  actividades no esenciales.

El mandato precisa que son actividades esenciales: adquisición de alimentos, productos farmacéuticos y de primera necesidad; asistencia a hospitales, servicios y establecimientos sanitarios; desplazamiento al lugar de trabajo para efectuar su prestación laboral, profesional o empresarial, en las áreas declaradas como actividades esenciales contempladas en las leyes federales. Enseguida aclara que podrán salir quienes regresen al lugar de residencia habitual o realicen asistencia y cuidado a adultos mayores, menores, dependientes, personas con discapacidad o personas especialmente vulnerables.

También matiza que son esenciales los sectores de la industria de alimentos y bebidas no alcohólicas, mercados de alimentos, supermercados, tiendas de autoservicio, abarrotes y venta de alimentos preparados; servicios de transportes de pasajeros y carga; producción agrícola y pecuaria, agroindustria y productos de limpieza.

¿Reacciones según el logotipo y el color del uniforme?

Es probable que sí, que los sujetos, opinen y actúen según sus cálculos político electorales. Así, aunque respetables abogados y juristas han elaborado, promovido e interpuesto  amparos por violación al artículo 29 constitucional, el mayor calor (a veces también candor) se genera en los vecinos de otras siglas partidarias. Para empezar, Morena en Morelia cuestiona el decreto de Silvano aunque los funcionarios “morenos” no sepan ni puedan organizar a la población y evitar contagios.

Partidos políticos, directivos de ONGs, abogados (como Ignacio Mendoza) han aprovechado la oportunidad para cuestionar a Silvano argumentando que las autoridades  estatales pretenden de hecho suspender derechos humanos de la sociedad michoacana, sin contar con las atribuciones constitucionales para ello.

En respuesta a la interposición del amparo el juez Séptimo de Distrito en Michoacán, Armando Díaz López, otorgó la suspensión provisional  para el caso, aplicable para sociedad michoacana. En consecuencia, la autoridad no podrá detener a nadie por motivo de violación al confinamiento.

Ese tipo de  contradicciones entre autoridades (ejecutivo Vs judicial; estado Vs municipio), abona a la incertidumbre, fomenta la desconfianza; no ayuda a construir un tejido social más sólido. Lamentablemente, tales prácticas empeorarán conforme caigan las hojas del calendario electoral.

Aplicar sanciones a los individuos que exponen su salud y afectan a otros miles sería una medida extraordinaria de autoridad, pero ¿qué se puede hacer cuando las personas, amparadas en su libertad de reunión siguen chupando cerveza en parques y jardines?

Cuando tienes amigos cercanos o hijas que trabajan en los servicios de urgencias o en medicina interna y sabes que antier habían ingresado a cinco o diez contagiados de coronavirus que mañana podrán ser quince o veinte, es posible que reacciones de otra manera frente a los vecinos enfiestados y al confinamiento de Silvano.

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