Sabemos ahora que Gaudencio Anaya Sánchez, El dirigente magisterial de la Universidad Michoacana, cobra sin trabajar, 17 mil pesos al mes, como “Médico Especialista A” adscrito al centro Estatal de Atención Oncológica, bajo la figura de “licencia sindical” concedida por la Secretaría de Salud a petición de la dirigencia de la Sección 21 del SNTSS. Es decir: que además de despedir trabajadoras, impedir su sindicalización y contratar sindicatos de protección, se dedica a cobrar sin trabajar. Cosas Veredes.
El dirigente universitario devenido en duro patrón “charro”, como sabemos, se encuentra en “capilla” por haber traicionado la confianza de sus representados al entregar las conclusiones del estudio sobre las pensiones de sus agremiados al Congreso sin mediar asamblea informativa previa. Judas entregando a Jesús a sus espaldas. A ver qué ocurre ahora con este defenestrador de derechos sindicales constitucionales.
Este seudodirigente, coludido con un viejo cacique del SPUM que según datos públicos se enriqueció a partir de sus años de control sindical, ha actuado en contra de los intereses de los trabajadores y, por tanto, en contra de la organización sindical que lo eligió. Para acabar con la pretensión de los trabajadores y las trabajadoras de la Guardería del SPUM, no sólo los amenazó con despedirlos, sino que cumplió sus amenazas despidiendo de manera artera y dolosa y, por tanto injustificadamente a 5 de las trabajadoras que encabezaban el esfuerzo por sindicalizarse, entre ellas la secretaría General de recién formado “Sindicato de trabajadores de la Guardería del SPUM”. En su estrategia para acabar con la voluntad de los trabajadores a los cuales se les adeuda el incremento salarial de este año, les endilgó, no uno, sino dos sindicatos de protección para retrasar el posible recuento que defina ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCA) la titularidad del contrato colectivo de trabajo. Esta artimaña propia de los patrones y los dirigentes “charros” confabulados con la autoridad laboral –léase la JLCA- ha propiciado que se retrase la resolución del recurso que han interpuesto los trabajadores, pues la Junta ha determinado que será hasta que se dirima la titularidad entre los dos sindicatos de protección, que darán cabida al recurso presentado por los trabajadores. Qué cosas ¿no?
El sindicato denominado SINDICATO DE TRABAJADORES EN TIENDAS DEPARTAMENTALES, RESTAURANTES, HOTELES, INDUSTRIA Y SERVICIOS, SIMILARES Y CONEXOS DEL ESTADO DE MICHOACAN C.T.M. que lidera el ex diputado local Adolfo Zavala Aguilar, el mismo que siendo diputado de la anterior legislatura se encargó de dejar a su hijo con una plaza en el Congreso, y el SINDICATO DE TRABAJADORES DE LA INDUSTRIA TURISTICA EN ALIMENTOS PREPARADOS, DE INDUSTRIA Y SERVICIOS, TIENDAS DE AUTOSERVICIO, ARTICULOS REGIONALES Y ARTESANALES, SIMILARES Y CONEXOS DEL ESTADO DE MICHOACAN, C.T. M cuyo supuesto dirigente es Jesús Reyes Vera, en una primera instancia, definirán sobre quién se queda con la titularidad del contrato colectivo que sólo pertenece a los trabajadores y su sindicato real y verdadero. Ya una vez resuelta esta canallada, se dará oportunidad a los verdaderos trabajadores de demostrar que a ellos pertenece la titularidad del contrato en ese centro de trabajo. Vaya pues con el presidente de la junta. Ambos sindicatos no tienen nada que ver con los trabajadores que dicen representar y sólo actúan como representantes patronales, en este caso del dirigente del SPUM, quien les paga por sus servicios. Por cierto, el ex diputado Adolfo Zavala Aguilar es en este momento el representante obrero en la Mesa 3 de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje por designación de los sindicatos charros de la entidad. Imagínense ustedes en manos de quienes están los intereses de los trabajadores.
Como dato curioso, ambos sindicatos han nacido en el año de 2016 y son ya titulares de varios contratos colectivos donde seguramente los trabajadores son los menos enterados. Por ejemplo: Adolfo Zavala es a su vez titular de los contratos de las empresas Abastecedora San Felipe S. A. de C. V., Operadora Comercial Liverpool S. A. de C. V, Almacenes Comerciales Liverpool S. A. de C. V. y Fundidora los Fresnos S. A. de C. V.; por su parte, Jesús Reyes Vera representa los intereses patronales de la Tienda departamental Walt-mart S.
de R. L. de C. V. en donde seguramente los trabajadores ni enterados están de que tienen un sindicato y, menos aún, que hay unos vivales que los representan recibiendo dinero a cambio de aparecer invisibles ante sus supuestos representados.
¿Cómo se integra un sindicato de protección? Los sindicatos de protección son formados a petición de los patrones y para su beneficio. Lo solicitan a la autoridad laboral y ésta muy presta lo comunica a los sindicatos charros que a su vez muy formales se presentan a negociar con el patrón los términos del contrato de protección para, una vez que ya se han acordado sus términos acudir a la JLCA para su registro de común acuerdo. Los trabajadores ni se enteran. Así, mediante este procedimiento, el patrón se asegura de que no habrá sindicalización real, siéndole más beneficioso para él pagar un moche a cambio de la inexistencia de un sindicato de trabajadores.
¿Cuántos sindicatos de protección hay en Michoacán? No tengo el dato exacto porque la JLCA no presenta esos datos completos y con la regularidad que se precisa. En este sentido la transparencia es muy limitada, casi inexistente. Pero indudablemente, este tipo de sindicatos son la inmensa mayoría con respecto del total de los que cuentan con un registro y con un contrato colectivo. La mayoría de los sindicatos de empresas privadas están en esta condición. Aunque hay muchas más empresas en donde ni siquiera hay sindicato.
¿Cómo fue que llegaron 2 sindicatos de protección a depositar a la JLCA sus contratos colectivos de trabajo cuando no traían el aval de uno solo de los trabajadores de la guardería del SPUM, cuando se requiere por lo menos tres de ellos? Eso sólo ocurre con la complicidad de las autoridades responsables de la JLCA, y para ser más exactos: de su presidente. Por ello, en este caso de los trabajadores de la Guardería, violatorio de toda legalidad y sentido común, los trabajadores deberíamos exigir por lo menos su destitución, aunque sería más adecuado el lograr acabar con este tipo de prácticas lesivas a los trabajadores que de por sí ganan muy poco y padecen una legislación laboral abusiva y pro patronal.
La actuación de Gaudencio Anaya Sánchez, dirigente del SPUM, pasará a la historia como una de las más indigna que se conozca y con ello ha arrastrado a su sindicato y los que lo integran, que siendo gente tan preparada y además, se dicen herederos del legado de Hidalgo y Morelos, han guardado silencio ante esta
