LO ASESINARON A APUÑALADAS POR NADA Y BUSCABAN EL LUGAR PARA DESHACERSE DEL CADÁVER

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Por Andrés Resillas

Ulises y Jason son acusados de homicidio calificado por la Procuraduría de Justicia y ellos se negaron a refutar la acusación; la versión de la Fiscalía es que discutieron con la víctima y decidieron asesinarla.

Subieron el cuerpo a la caja de una camioneta pick up, Nissan, color rojo y huyeron para desaparecer el cuerpo, pero sus propios errores los hundieron. Hoy los presentaron ante el juez. Esta es la versión de la Fiscalía.

El sábado anterior ambos acusados estuvieron conviviendo con una pareja de hermanos en la zona de la colonia Trincheras. Tomaron cervezas en la tienda “Tomy”y decidieron seguir la parranda los cuatro en una casa ubicada en la colonia Peña Blanca.

Los hermanos Mario y José aceptaron y se trasladaron junto con ellos al domicilio.

Ulises y Jason son dos jóvenes del barrio. El primero tiene 23 años, su piel es blanca y es pelirrojo, tiene iniciativa y convenció a los hermanos para que los acompañaran.

Jason es un jovencito de 19 años, pero ya tiene la experiencia de las riñas y de consumir alcohol en exceso. Se identifica con Ulises y lo sigue a todas partes.

Como a las 12 noche comenzó todo. En la casa de la colonia Peña Blanca los cuatro siguieron consumiendo vino sin problemas. En un momento, Mario le dijo a Ulises que llamaría por teléfono a una persona y que estaría en la planta alta de la vivienda; mientras el resto siguió tomando.

De pronto, se comenzaron a escuchar disparos en la planta baja de la vivienda: Ulises disparaba hacia el exterior. Mario bajó corriendo y preguntó qué pasaba. Ulises le dijo que unos ministeriales estaban afuera y que los esperaba para enfrentarlos.

Ulises estaba alterado. Guardó la pistola en la planta alta y bajó de inmediato. Los hermanos asustados y sin conocer a los enemigos de Ulises le avisaron que se iban y que ellos no querían problemas.

Ulises encaró a Mario, el hermano mayor: ¡eres un cobarde!¡Para eso me gustabas!, además de insultarlo.

Mario buscó la puerta y trató de salir junto con su hermano. Fue entonces cuando Ulises tomó un cuchillo cebollero y se abalanzó contra él propinándole una herida en el cuerpo. Mario cayó herido, por lo que su hermano José trató de alcanzar la puerta, pero Jason lo sujetó.

“Agárralo, a este cabrón también hay que matarlo”, le grito Ulises a Jason. Pero Jason no podía someter a José; Ulises le lanzó el primer ataque y José logró esquivarlo, pero lo cortó en el pecho.

Ulises subió corriendo las escaleras para sacar la pistola y matar a José, pero ese momento fue aprovechado por la víctima para salir corriendo.

Ulises terminó manchado de sangre. Cuando mató a Mario quedó con huellas en sus manos y ropas.

Subieron el cuerpo de Mario a la caja de la camioneta y se encaminaban a la salida a Mil Cumbres.

Ulises iba muy mal. No podía controlar la camioneta. Sobre la avenida Camelinas se subió al camellón y logró seguir su camino, pero un taxista vio la acción y decidió avisarle a los miembros de una patrulla.

Les dijo que la camioneta iba zigzagueando y que sus tripulantes parecían ebrios. Fue entonces cuando se inició una persecución. Ulises imprimió velocidad cuando vio la patrulla, sin embargo, la alertaba estaba vigente y otra patrulla se sumó a la captura.

La camioneta atravesó el crucero de la salida a Mil Cumbres y viró hacia la izquierda sobre la avenida Acueducto, pero a la altura del Cereso Morelia les dieron alcance las patrullas y les cerraron el paso.

Los policías se sorprendieron cuando vieron el cuerpo de Mario sangrando en la caja de la camioneta. Escucharon un quejido y llamaron a los paramédico, sin embargo, cuando llegaron Mario había muerto.

´”El lo mató”, alcanzó a decir Jason a la policía dirigiendo la mirada hacia Ulises.

Ahora la Procuraduría de Justicia no sólo los acusa de homicidio calificado, sino también de intento de homicidio calificado sobre la persona de José. Los acusados y sus defensores no argumentaron nada. Pidieron el término de 144 horas para que el juez decida si los vincula o no a los delitos de que se les acusa.

Las interrogantes:

1.- Durante el juicio de control de detención no se especificaron claramente las causas del asesinato.

2.- La Fiscalía omitió informar sobre el grado de embriaguez en que se encontraban todos los involucrados, principalmente Ulises y Jason.

3.- Tampoco se mencionó si la pistola que utilizó Ulises fue decomisada, lo que sí ocurrió con el cuchillo cebollero.

4.- ¿Una simple discusión entre borrachos terminó en tragedia?

Lo veremos más adelante, por lo pronto Ulises y Jason están en la cárcel y les espera un no muy largo juicio.

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