CRÓNICA: «YO NO LA QUISE MATAR», AFIRMA PRESUNTO RESPONSABLE DE LA MUERTE DE UNA JOVEN DE MORELIA

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POR ANDRÉS RESILLAS//

“Teníamos relaciones sexuales muy rudas; era algo fuerte y nuevo para mí”.

“Nuestra relación era eminentemente sexual, pues los dos aceptamos que teníamos otras parejas”.

Así inició su relato Gerardo, acusado de asesinar a Satya en un hotel de esta capital el pasado 21 de noviembre.

La juez de vinculación de inmediato preguntó a las partes si era necesario interrumpir el principio de publicidad debido a que se podía vulnerar la dignidad de la víctima.

Pero Gerardo ya lo había dicho y los periodistas lo escuchamos.

Ahora los hechos comienzan a aclararse. Satya y Gerardo tenían dos meses y medio de conocerse. Acudían a diversos hoteles y últimamente más en donde ocurrió el deceso de Satya.

Para la Fiscalía no hay duda: Gerardo estaba consciente de que con sus actos podía matar a Satya y siguió adelante, incluso, cuando se dio cuenta de que la había matado trató de ocultar los hechos.

La madre de Satya sabía de la relación. Su hija se lo había dicho e incluso conocía el nombre del acusado. También supo que se la pasaban en el hotel Las Palmas, pues varias veces pasó por el hotel y observó que el carro Jetta rojo de su hija estaba en el estacionamiento.

Se habla también que en algún momento la pareja hizo un viaje de placer a Ixtapa, Zihuatanejo.

La muerte de Satya ocurrió cuando Gerardo utilizó la funda de una almohada para ponérsela en su cuello; ella estaba boca abajo y él encima de ella.

Gerardo argumenta que todo ocurrió cuando sostenían relaciones sexuales y que el no se percató de que la había matado, sino que se había desmayado o quedado dormida.

Pero lo cierto es que Satya estaba muerta y Gerardo no supo qué hacer. Horas más tarde sacó el carro jetta rojo del estacionamiento y lo fue a ocultar en la calle Rita de Moreno, a unas cuadras del hotel.

También otro elemento que lo inculpa es que al momento de registrarse proporcionó el nombre de “Raymundo” y no el verdadero.

El teléfono celular de Satya comenzó a recibir llamadas; era su madre, que la buscaba. Gerardo contestó con mensajes de texto y le dijo a la señora que su hija no podía contestar porque había tomado demasiado alcohol y estaba dormida.

“¡Pues despiértela!” Le exigió la madre a Gerardo, pues estaba alarmada.

“¿Dónde están?”, le volvió a insistir la madre a Gerardo. Este le dio un domicilio falso y el número de un celular que no estaba funcionando.

La mamá de Satya acudió al domicilio y se dio cuenta que no existía y el teléfono tampoco funcionaba. Fue entonces cuando decidió acudir con la policía a denunciar la desaparición de su hija.

Con los datos de la madre, los policías ministeriales se movilizaron y peinaron la zona. Dieron con el carro jetta rojo propiedad de Satya. Esperaron varias horas y apareció Gerardo tratando de abordar el vehículo, ahí fue capturado.

Gerardo condujo a los policías al hotel y les mostró el cuerpo inerte de Satya.

Ahora la Fiscalía acusa a Gerardo de feminicidio y no sólo de homicidio calificado. Afirma que hubo abuso sexual, dolo y ventaja para matar a Satya.

Sin embargo, la necropsia arrojó que nunca hubo forcejeo, golpes o indicios de defensa o riña en los hechos.

También se encontraron otros indicios en el cuerpo pero la defensa rechaza que sean lesiones producidas por Gerardo al momento de que ocurrió la muerte.

De acuerdo a la versión de la Fiscalía y la Defensa, Gerardo aceptó haber pues en el cuello de Satya la funda para asfixiarla, pero no con la intención de quitarle la vida.

Incluso dice que utilizaban otros objetos en sus relaciones sexuales, pero nunca fueron encontrados en la habitación.

La juez de la causa declaró la vinculación a proceso de Gerardo por el delito de feminicidio y homicidio calificado.

Dijo que tanto la defensa como la Fiscalía deberán de investigar y sustentar con pruebas fehacientes sus versiones para que finalmente la justicia michoacana dicte su veredicto basándose en las aportaciones de las partes.

 

 

 

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