COLUMNA LIBRE EXPRESIÓN…ASÍ FUNCIONA LA «LICUADORA» DEL GOBIERNO. Por: Carlos Alberto Monge Montaño.

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“El que seduce a un juez con el prestigio de su elocuencia, es más culpable que el que lo corrompe con dinero”… Marco Tulio Cicerón (106 AC – 43 AC) Escritor, orador y político romano.

Para confirmar que cuando menos los últimos gobiernos estatales de Michoacán, se han caracterizado por ser pésimos administradores, como ya lo señaló la Auditoría Superior de la Federación; ahora los resultados de la Auditoría Superior de Michoacán, correspondientes al ejercicio 2014, evidenciaron que pese a la presencia del Comisionado Alfredo Castillo Cervantes y todas sus promesas y compromisos, la denominada “licuadora” de la Secretaría de Finanzas, siguió en funciones.

Y es que dicho Informe de Resultados expone a través de una tabla comparativa que sólo en el 2014, se realizaron movimientos en Bancos e Inversiones, por más de 1 billón 900 mil millones de pesos. Así de increíble e inexplicable. A menos que lo estipulado en los resultados de la Auditoría local sea erróneo o un servidor lo haya mal interpretado, pero si es así, resulta simplemente vergonzoso que haya administraciones con semejantes prácticas.

En una lógica elemental, parece imposible que una entidad que tuvo un presupuesto de poco más de 61 mil millones de pesos para el año en mención, haya realizado tantos movimientos bancarios, que inevitablemente nos llevan a mal pensar; y además, la Auditoría no dice cuántos movimientos bancarios registraron ni tampoco da mayores explicaciones o conclusiones a semejante situación detectada.

Por lo pronto, deja claro que los compromisos de las autoridades federales y en especial los del Comisionado Alfredo Castillo, tras arribar a Michoacán el 16 de enero del 2014, respecto a erradicar la práctica de la “licuadora”, quedaron sólo en discursos, que también asumió el entonces gobernador Fausto Vallejo Figueroa.

Evidentemente según los resultados de la Auditoría Superior de Michoacán, el manejo de los recursos públicos ha seguido una trayectoria de opacidad, seguramente para dificultar que alguna vez haya rendición de cuentas.

Se presume, con bastantes elementos de veracidad, que dicha práctica, la de la “licuadora”, arrancó bajo la tutela de Humberto Suárez López en el gobierno de Lázaro Cárdenas Batel, la continuó Leonel Godoy Rangel y evidentemente Fausto Vallejo Figueroa y el comisionado Alfredo Castillo, así como el interinato de Jesús Reyna García y el sustituto Salvador Jara Guerrero, con excelentes resultados para la clase política, que inmersos todos en el poder, ya sea en el gobierno federal o estatal, o bien, como oposición en las legislaturas locales, han hecho nada para cambiar semejante manejo de los recursos públicos, menos aún para sancionar ejemplarmente. Por ello no han figurado como delitos graves el Peculado ni el Enriquecimiento Ilícito en Michoacán.

Estimado lector, no pierda de vista que para que un presupuesto estatal de 61 mil millones de pesos tenga movimientos por casi 2 billones de pesos, se tuvo que multiplicar o mover de manera ficticia, más de 30 veces.

Ante semejante escenario, vale traer a colación los pronunciamientos de diputados locales y líderes partidistas, especialmente de los denominados “grandes”, PAN, PRI y PRD, que no se cansan de comprometer Transparencia y Rendición de Cuentas, regularmente defendiendo lo indefendible de las administraciones federal y estatales que han encabezado y con una evidente y convenenciera amnesia para recordar que los culpables de esta vergonzosa condición estatal en materia de administración, se las debemos a todos los institutos políticos y en especial a ellos tres.

Y sin embargo, tienen la oportunidad de mostrar un poco de congruencia, llegando ahora sí, hasta las últimas consecuencias, respecto a las observaciones que Michoacán viene arrastrando desde hace cuando menos una década.

Les recuerdo que la Auditoría Superior de la Federación hizo observaciones por casi 15 mil millones de pesos en el 2014 y arrastra otras por 13 mil 650 millones de pesos correspondientes a los ejercicios fiscales 2011, 2012 y 2013.

Mientras que los resultados de la Auditoría Superior de Michoacán, detectaron solamente 260 observaciones y 119 recomendaciones para el mismo ejercicio, que por lo pronto ha dejado entre otras conclusiones, que hay una falta de liquidez debido a que “por cada peso que debe el Gobierno del Estado al 31 de diciembre de 2014, dispone de 53 centavos para hacerle frente a sus obligaciones”. Además, señala que “se puede inferir que el Gobierno del Estado carece de solvencia económica, toda vez que refleja un déficit, -no solamente en resultados de ejercicios anteriores-, sino también con la Rectificación en los Resultados de Ejercicios Anteriores realizada en el ejercicio 2014. Lo anterior implica que dicho déficit supera el patrimonio del Estado”.

Así que señores diputados y líderes partidistas, dejen la demagogia para otro momento, aunque a ustedes les falle la memoria, al resto de los michoacanos no, así que responsables todos en alguna dimensión, dentro de lo malo, lo bueno es que tienen una oportunidad para sancionar a todos aquellos que han causado daño a los recursos de todos los michoacanos y pueden evitar que siga sucediendo. Así que por favor, sean congruentes por lo menos una vez en su vida.

Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias.

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