COLUMNA LIBRE EXPRESIÓN. SE AGUDIZA LA CRISIS FINANCIERA. Por Carlos Monge Montaño

 

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“En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento”… Albert Einstein. (1879 – 1955). Científico estadounidense de origen alemán.

Ante las dificultades para cerrar financieramente el 2016, el comportamiento de la paridad cambiara de nuestro peso con el dólar, sólo por citar un ejemplo y los recortes al presupuesto de egresos federal 2017 que indudablemente impactará en las entidades, resulta complicado ser optimista en el futuro inmediato.

Cabe destacar que la deuda total de Michoacán al 30 de septiembre del presente año, alcanzó los 35 mil 73 millones de pesos según el informe financiero trimestral que entregó la Secretaría de Finanzas al Congreso local.

Los números que resultan irremediablemente fríos, pusieron en evidencia que la crisis financiera estatal se agudiza con el paso de los meses; y es que en sólo 90 días, la deuda a corto plazo, la que se tiene con proveedores, servicios personales y terceros institucionales, creció en más de 2 mil 300 millones de pesos. En junio, esa deuda era de 15 mil 415 millones y ahora suma 17 mil 779 millones de pesos.

Adicionalmente la deuda a largo plazo, que es la que se tiene contratada con la banca privada, se mantuvo en 17 mil 294 millones de pesos. Pero, una parte de dicha deuda, la contratada en UDIS en la era de Lázaro Cárdenas Batel, con su flamante secretario de Finanzas, Humberto Suárez López, llegó a 4 mil 115 millones de pesos.

Vale destacar que la “Bursatilización del Impuesto a la Nómina” le permitió al primer gobierno perredista de Michoacán contratar 3 mil 500 millones de pesos en el año 2007. Desde entonces, se han pagado mil 838 millones de pesos, y pese a ello, la deuda creció en 615 millones y seguramente así seguirá.

Lo peor es que hasta el momento, ni de los 3 mil 500 millones de pesos que se contrataron en UDIS con el nieto del Tata, ni del resto de la deuda que aumentaron los gobierno de Leonel Godoy Rangel, Fausto Vallejo Figueroa, Jesús Reyna García y Salvador Jara Guerrero, existe un listado claro, simple y contundente, que informe en qué se invirtió cada peso contratado. Por el contrario, prevalece un mar de sospechas sobre el presunto manejo irregular de los recursos públicos con todo y la complicidad o incapacidad de las legislaturas 59, 60, 61 y 62, para transparentar y hacer valer la rendición de cuentas y honestamente, no hay mucha esperanza en que los actuales diputados hagan algo al respecto.

La actualización trimestral financiera de Michoacán, hace evidente que la crisis no se ha podido contener; a ello habrá que sumarle el déficit financiero del presente ejercicio fiscal que cuando menos será de 3 mil 000 millones de pesos, como lo ha informado el propio Silvano Aureoles Conejo.

En el mismo periodo, se reporta que el Ejecutivo estatal cuenta con 5 mil 465 millones de pesos, para hacerle frente al actual ejercicio gubernamental y al pago del servicio de la deuda que heredaron de las anteriores administraciones.

Difícilmente el panorama puede ser optimista, si adicionalmente se consideran otros factores que seguirán acentuando la crisis, como son las peticiones constantes de sindicatos, grupos sociales y hasta instituciones como la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, que no parecen tener el menor interés en solidarizarse con la situación y por el contrario, siguen en la ruta de exigir los recursos que consideran necesitan y se han ganado.

Ante semejante escenario, urge que los propios poderes, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, manden señales claras de austeridad, transparencia y rendición de cuentas; no hay de otra, si no se contienen los excesos, si continúan aprobándose presupuestos deficitarios, el resultado será el mismo que arrastramos desde Cárdenas Batel a la fecha.

Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias. cmongem@hotmail.com

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