OPINIÓN. ZAMORA: LAS HUELLAS HISTÓRICAS DEL AGUA Y EL TUBO DE LA CALZADA. Por J.Luis Seefoó Luján

 Esta presentación tiene por objeto formular la pregunta: ¿Cómo se justifica la instalación del colector pluvial Ensueño-Calzada? ¿En qué términos se plantea  el problema de las inundaciones en esta parte de Jacona-Zamora? 

Como vecinos, transeúntes, simples ciudadanos, observamos una obra en proceso a media calzada, justo en el puente. Es inevitable que la escenografía no llame a atención. No se construyen las presas rompe-picos cerro arriba de El Pescador, no se resuelve el flujo directo de aguas negras al Duero vía el río Celio, tampoco se rehabilita el dren Los Solares. 

Observando la destrucción de las alcantarillas y la colocación del tubo intuímos que se cometen algunos errores elementales de plomería. Los cálculos topo e hidrológicos se deben al conocimiento del ingeniero Manuel Torres Puga, pero asumo la responsabilidad de su  interpretación y publicación. Lo único que sí es producto de mi experiencia en la ingeniería es la convicción de que el agua baja del cerro a la planicie, no a la inversa a menos que sea con bomba. 

Esta posición crítica se basa en el derecho a la información.  Solicitamos copia del proyecto en que se sustenta esta obra. Nuestra petición presume que existe un error al no considerar el nivel de aguas máximo extraordinario  (NAME) del rio Duero y obviar -aparentemente- la función histórica del dren “Los Solares” como cauce natural de las escorrentías del Cerro de La Cruces y de su pequeña superficie de tributación. 

La comunicación oficial 

El colector pluvial Ensueño consta de un ducto de 91.44 centímetros de diámetro (36 pulgadas) por  505 metros de longitud del que ahora, en una primera etapa, se instalarán 180 metros.  

El boletín publicado en la prensa local refiere que “se dará un paso certero ante una problemática que por años no se había atendido” e indica que la inversión será de $2,216,498.20 con aportes de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la Comisión Estatal de Agua y Cuencas (CEAC) y el municipio de Jacona. 

No lo precisa, pero se infiere que el problema son las inundaciones del Ensueño y de esa amplia zona de la calzada que en verano, sobre todo al final, se convierte en un lago que ocasiona daños materiales y pone en riesgo la vida de sus moradores así como de los cientos de personas que transitan entre Jacona y Zamora. 

Nuestras observaciones 

Las obras gubernamentales y/o privadas para evitar y/o reducir los desastres por eventos hidrometereológicos son medidas necesarias y, efectivamente, ocurren todos los años  en zonas previsibles de  Jacona y Zamora. No son hechos fortuitos. No son una sorpresa, sólo varíen en fecha de ocurrencia, intensidad y magnitud de los daños. 

Las inundaciones en la calzada -El Ensueño- y en el noroeste de Zamora (La Pradera, La Libertad) son, en buena medida, consecuencia de la  urbanización que no considera en sus proyectos a la topografía y textura del suelo, la dirección, volumen y fuerza de las escorrentías, en suma, que olvida a la naturaleza y confía, excesivamente, en el cemento,  poliductos y bombas. 

La pregunta es si el nuevo tubo será capaz de conducir el agua de sur a norte o se convertirá en una fuente que aflore en la calzada y fraccionamientos contiguosdadas estas condiciones: 

1).Superficie de captación pluvial y magnitud (volumen, dirección y velocidad) de las escorrentías desde el cerro de Las Cruces, parcelas, colonias y calles del oriente de Jacona. 

2). Presión del caudal del Duero (dren “A”) en esa área trazada desde el desemboque del canal Tamándaro hasta el puente de la calzada Zamora-Jacona;  

3). Altura y pendiente del “Ensueño” respecto del cauce del Duero (dren “A”) su nivel de aguas máximo ordinarias (NAMO); 

4). Drenaje que fluye de sur a norte (Ensueño al río, bajo el puente) y que es la entrada (inversa) del río a El Ensueño; 

5). Obstrucción de la alcantarilla que cruza la calzada de este a oeste (de Oxxo y gasolinera) a un costado del negocio de automóviles y que continúa hacia un punto bajo de confluencia del Celio y del Duero.. 

Referencias topográficas e hidráulicas de la cuenca Los Solares 

La superficie de captación pluvial de la cuenca Los Solares suma 150 ha aproximadamente distribuidas en tres áreas tributarias definidas por su uso (cobertura): cerril, agrícola y habitacional con crecientes coeficientes de escurrimiento: cerril y agrícola con plantas de bajo porte y raíces ´poco profundas, acolchados, arbustos y árboles, 40%; y, habitacional (cemento), 90% con variantes según se trate de empedrado (60%) o áreas jardinadas (40%). 

La mayor altura  de la cuenca, 1682 msnm,  se localiza en la cima del cerro de Las Cruces y la parte baja, 1573 msnm,  en el punto ubicado entre la calzada – Oxxo – gasolinera, de lo que resulta una diferencia altitudinal de 109 metros con estimaciones en su desnivel cerril de 82 m y habitacional de 27 m. Otra dimensión importante es la longitud entre ambos puntos: 3000 metros que sugiere una pendiente de 3.63% significativa que influye en la velocidad de la escorrentía y la mayor presión en boca tormentas y drenaje. 

Un poco menos impreciso es anotar el diferencial en la pendiente: de 1682 msnm (cima del cerro) a 1600, cerca del Seminario, de lo que resulta una pendiente de 10.25% en razón de una altura de 82 y una longitud de 800 m. La segunda, en la zona más urbanizada, es de 1.23%, que estimamos con base en una altura de 27  y una longitud de 2,200 m.  

Todo este cuento se resume en una oración simple: “el cerro de La Cruces es más alto que la calzada y las corrientes de agua de lluvia -y drenaje- bajan a variable velocidad, pero bajan”. 

¿Cuánta agua escurre en esta micro cuenca?  

Es una  variable clave. Bien a bien, no sabemos. Si la precipitación media anual oscila entre 800 y 1100 mm podemos imaginar que en esa superficie de 150 ha (1.5 millones de m2) escurren unos 1,200 millones de tinacosde un metro cúbico durante el año, con lluvias de 15 minutos o más entre julio y octubre. 

Y aunque no toda el agua que baja de Las Cruces, Tulipanes, San Agustín, etc.  llega al Ensueño, ¿en qué tiempo se desahogaría el agua contenida en tubo de tubo de 36” X 505 m? 

Dadas sus dimensiones (91.44 cm de diámetro por 505 de largo) tiene una capacidad de 331.6 m3 que transportará a una velocidad determinada por la pendiente de ese ducto impulsada por la presión de la corriente desde Ensueño y calzada con “el freno” (no es la palabra correcta). 

Si el agua se desplazará a razón de 505 metros por segundo, se necesitaría una hora (3,618.8 segundos) para vaciar los 1,200 millones de tinacos. Por fortuna, esa es la precipitación de todo un año y el agua no fluye toda por el mismo canal. 

Ahora, de la cuenca Duero-Lerma, más o menos se sabe que tiene periodos de lluvias algo definidos y que aún sin que caiga una gota sobre el suelo de Jacona o de Zamora, el cauce conduce agua desde una vasta extensión con pequeñas pero importantes corrientes desde Tlazazalca, Carapan, Llano de Pejo, Las Cruces, barranca El Pescador, etc. 

Con un aforo reducido de 4 m3/s (metros cúbicos por segundo) y un nivel inferior a la posición de descarga del mencionado ducto (que ahora se coloca en el puente de la calzada para drenar el agua pluvial de El Ensueño) funcionará muy bien, pero es dudoso que fluya cuando el río lleva más de 64 m3 y un volumen aproximado de 576 m3 sólo en esa suerte de alberca que se forma entre el talud del viejo puente y la línea este del nuevo. 

Todas estas cuentas tienen poco sentido. Son suposiciones, son cuentos, pero ¿y si no fuera cuento? 

¿Otras soluciones? 

Como hemos reconocido: ignoramos qué problema se quiere solucionar; suponemos que se trata de las inundaciones del Ensueño y de la calzada, pero éstas son un efecto, no causa. Si el objetivo es el que imaginamos, entonces, en lo inmediato y con menos costo, es viable: 1) habilitar el dren Los Solares (limpieza, desazolve); 2) reparar la alcantarilla obstruida y/o construir una bajo la calzada para 3) drenar hacia el punto donde se unen el Celio y el Duero. 

A largo plazo: 1) construir presas rompe picos cerro arriba por el cauce de El Pescador (Reventazón); 2) suavizar la pendiente y/o colocar pequeñas obras que resten velocidad a la escorrentía en las calles pavimentadas (toboganes); y, 3) colocar el nuevo tubo unos metros al sur para encauzar hacia el Celio-Duero. 

Nada fácil porque  … 

… Detrás  de la fe en la tecnología moderna está el negocio inmobiliario que busca convertir cada metro de tierra en ganancia sin interesarse en los resultados de desplantar casas en un viejo “pantano” como se le conocía al predio del actual Ensueño o “ranero”, nombre popular del espacio donde se cimentó La Libertad; sin importar los  cientos de años que tarde en formarse un centímetro de suelo. 

El diseño de los asentamientos (fraccionamientos, colonias, cotos, invasiones) guarda cierta semejanza con el abordaje de algunos médicos en tratamientos especializados: extraer una pieza dental o tratar una unidad ungueal -uña- sin tomar en cuenta antecedentes básicos como reacciones a la anestesia y a los antibióticos y/o diabetes.  

Cada tubo que se inserte al Duero y Celio, cada nuevo fraccionamiento debe  imaginar la obra como parte de un conjunto, mas cuando la ciudad tiene los achaques y las fortalezas de un  paciente de 466 años que miró por vez primera el memorable Trasierra. 

Zamora, Michoacán, 18 de febrero de 2021 

jlseefoo@hotmail.com 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *