OPINIÓN: ¡EL SARGENTO NUÑO DEBE RENUNCIAR! ¡PEÑA NIETO ASESINO! Por el Profr. Juan Pérez Medina

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REDACCIÓN//

Cuando escribo estas líneas me entero de que 6 compañeros, entre ellos un alumno de secundaria, han muerto por disparos de armas de fuego de la policía federal y estatal en Oaxaca y hay más de 90 heridos y 27 detenidos, según el de las manos ensangrentadas, el desgobernador Gabino Cue. Más concretamente en Nochixtlán, en uno de los puntos en donde el pueblo y los maestros han venido resistiendo por más de una semana los embates diarios del gobierno de Peña Nieto. Apenas el fin de semana anterior, habían detenido de manera alevosa y arbitraria a los compañeros Francisco Villalobos y Rubén Núñez Ginez dirigentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), de Oaxaca y trasladados a cárceles del estado de Sonora, cuando ocurre la detención de cinco compañeros maestros de Michoacán y de Juan José Ortega Madrigal, exdirigente de la CNTE en la Entidad. Este último trasladado al CERESO “David Franco Rodríguez, acusado de privación ilegal de la libertad; en un marco de confrontación con las fuerzas policiacas en el poniente de Morelia.

El gobierno asesino de Peña Nieto, responsable de toda la violencia desatada en contra de los maestros y el pueblo que los ha acompañado ha recrudecido su accionar en la última semana, impidiendo la libertad de tránsito y la libertad de expresión de los maestros en lucha; evitando la libre manifestación con el uso de miles de policías que, en el caso de Oaxaca han estado arribando por miles en los últimos días. No ha dudado en usar los toletes, gases y ahora armas de fuego para sofocar la creciente inconformidad generada por la terquedad mesiánica de imponer por la fuerza una ley laboral-administrativa retrógrada a los maestros de educación básica y media superior. Esa ha sido la respuesta a la solicitud de diálogo sin condicionamientos previos hecha por los docentes, además de las medidas administrativas y salariales desarrolladas en todo el país, pero de manera particular en los estados de Chiapas, Guerrero, Michoacán y Oaxaca.

Peña enfrenta a su más fuerte enemigo, el ejército magisterial que con su dignidad por delante ha mantenido la disputa en defensa de la educación pública por lo que va de su sexenio. A la caída heroica de los trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), le seguía la embestida en contra de la CNTE y para ello determinaron impulsar la nefasta Ley del Servicio Profesional Docente (LSPD); pero sus cuentas y sus proyecciones para someter a los maestros con una tradición de lucha de más de 35 años, han sido tremendamente erróneas y los costos por encima incluso, de lo que la misma CNTE podría haber calculado.

No me canso de mencionar de la justeza de la resistencia de los maestros. No sólo a una ley nefasta que afecta gravemente sus conquistas históricas, sino que además, a un régimen prácticamente de facto, que ganó la presidencia de la república con la descarada compra de votos, bajo la complacencia de las autoridades electorales y que representa a los intereses de quienes lo promovieron y financiaron con el más grande de los descaros: la clase empresarial mexicana, encabezada por los grandes hombres de negocios de las empresas como Televisa, Soriana, Coppel, Oxxo, Grupo Mèxico,

Cinépolis, Bancomer, Banamex, Kimberly Clark Femsa, Cocacola, Bachoco, Activer, Creel Abogados, Fundación Azteca, Lala, Monsanto, Kannsas City Shoutern, Bimbo, Visa e Inbursa, entre otros, quienes integran la organización “Empresarios por la Educación”.

La de los maestros es una batalla que ya se está tornando épica; versión de aquella batalla entre David y Goliat. Han enfrentado una maquinaria informática que ya lleva 35 años en permanente acción de desprestigio con la finalidad de justificar las modificaciones a la ley y permitir que la educación pública caiga en manos de las grandes empresas del país, quienes son los ejecutores de la actual reforma, y si no, hay que preguntárselo a Chuauyfet Chemor. Ahora enfrentan las balas.

La acción de hoy ha sido la gota que derramó el vaso. La exigencia se ha tornado hacia la renuncia inmediata del sargento Nuño y el castigo a los responsables, el principal de ellos: Peña Nieto, quien se ha encargado de criminalizar la protesta.

Las movilizaciones, no sólo deben continuar, sino que además deben incrementarse de manera sistemática. Los maestros michoacanos habremos de manifestarnos este martes con esta exigencia, además de la libertad de nuestros presos y un alto a la represión. En lo particular, los maestros habremos de exigir el pago de salarios para todos los docentes y garantizar que ninguno sea despedido.

La orientación de la acción debe centrarse en la toma de las radios y televisoras locales para difundir lo que está sucediendo, que ante el horror ha concitado la consternación y solidaridad internacional. Se debe convocar de inmediato a un paro estatal general, en donde todos los sindicatos educativos por delante den muestras de sensibilidad y compromiso con la causa que dicen y deben defender. Me refiero a los sindicatos de educación media superior del Conalep, Colbach, Sutcitem, Telebachillerato y los del nivel superior como los tecnológicos regionales y los de la universidad. Debemos convocar a los estudiantes universitarios a cerrar totalmente la Universidad como muestra de repudio a los acontecimientos. De igual forma debe convocarse a parar las actividades en los centros de trabajo de los tres poderes de gobierno e invitar a sumarse a los sindicatos de salud y los sindicatos porteños, principalmente los mineros de la Sección 271. La dirección de la Sección XVIII debe organizar un amplio equipo de compañeros encargados de estas tareas y otras de carácter informativo hacia la población.

La lucha no tiene tregua y no debe de detenerse, por el contrario, nos debe quedar en claro que en este momento ya no hay retroceso posible. Toda acción debe estar enmarcada en la resistencia pacífica y debe considerar incluso una acción de no pago de servicios públicos como el agua o la electricidad. Si el gobierno ataca no sólo debemos defendernos, sino ir más allá y evitar la represión con acciones políticas de contundencia. La lucha se profundiza y no hemos sido nosotros los responsables. De ello y de lo que ocurra será el gobierno de Peña y sus comparsas en las entidades. Silvano entre ellos y como uno de los principales.

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