OPINIÓN. EFECTOS NO DESEADOS DE POLÍTICAS BIEN INTENCIONADAS. Por J.Luis Seefoó Luján

No siempre, los resultados de decisiones gubernamentales son los que esperaban  sus promotores y diseñadores. Los motivos o razones  de ese desajuste entre lo imaginado y sus consecuencias son diversos: desde  no considerar en su elaboración todas las variables intervinientes o, al menos,  las más significativas;  decidir en forma apresurada y/o personal;  no interesarse en proyectar cómo reaccionará la gente, o simplemente se atienden direcciones nacionales sin hacer adecuaciones  según las particularidades de cada municipio, localidad o barrio.

Este comentario viene a cuento por tres puntos que pueden parecer irrelevantes para muchos lectores, no para otros que “nada les parece bien” o son “muy fijados” como es mi caso. Esos tres puntos son: 1) “borrón y cuenta nueva” en agua y predial; 2) la restricción  de personas en plazas, parques y jardines públicos; y, 3) el regalo de gel con  logotipos de diputados, entre ellos el de Tere Mora.

Borrón y cuenta nueva

Se anuncia como una manera de apoyar a los contribuyentes en este tiempo de  pandemia por Covid19.

No dispongo de las cuentas e informes del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado (SAPAZ) ni del catastro (predial), me baso solo en el comportamiento de las personas que conozco en el barrio donde vivo y en experiencias de otras localidades.

Muchos usuarios cumplen sus pagos a inicios del año y reciben un pequeño descuento del 5 o 10%. Otros no pagan al municipio sus obligaciones ordinarias (agua, drenaje y saneamiento, y predial) y esperan las “ofertas” en tiempos electorales de tal suerte que resultan favorecidos porque saldan sus deudas con altos descuentos y con dinero devaluado.

En lo inmediato, el anuncio de Martín Samaguey, alcalde de Zamora, parece beneficiar, pero seguro que daña las finanzas municipales (captará menos), desalienta a los que sí cumplen y, además, si acudieran muchos morosos a pagar  provoca lo que se quiere evitar: proximidad y contagio.

Esta medida es el típico premio a los morosos y desaliento a los usuarios y contribuyentes responsables; no ayuda a la formación de ciudadanos.

Restricción a plazas y jardines

A tono con “Susana” (la sana distancia), la autoridad procedió a circular con cinta plástica las plazas para limitar el  acceso de la gente a la plaza principal, la plazuela Robles García (mercado) y otros parques y jardines. También algunos espacios de colonias populares que concentran a mucha gente.

A primera vista eso parece correcto, pero tiene sus particularidades y, como suele suceder, siempre hay personas “que nada les parece bien”. Veamos algo más que el simple cierre.

El cierre de la plaza principal provocó que los peatones se concentraran en una pequeña área sobre la calle Morelos y en la banqueta sur ubicada desde el Pasaje de los Dulces hasta Morelos, pasando por el edificio de la Presidencia, un banco de logo rojo, un café con servicio abierto (dentro y fuera) y una tienda que realiza numerosas transacciones financieras y atrae mucha gente.

En las colonias (Valencia, Progreso, Las Fuentes) la medida se aplica parcialmente porque la gente destruye la cintilla plástica y no hay tantos efectivos policiales para vigilar las 24 horas. Además, y es la condición determinante: ¿de qué tamaño son las casas de El Duero, Jardines de Catedral, Arboledas, Progreso, Acanto? ¿4 por 12 metros?

No justifico que las personas salgan a la calle, se amontonen en las esquinas o jueguen en los parques, sólo advierto que no se aplica igual la “sana distancia” en El Campestre o Monarca que en La Pradera o El Duero. Hay colonias (fraccionamientos) de Zamora y Jacona donde la superficie de cada lote habiente es de 1000 metros cuadrados y las familias son pequeñas.

Restringir el acceso a plazas es todo un reto porque Zamora es una ciudad agro comercial y constituye un lugar central donde acuden cientos de individuos a comprar y vender, a gestionar algún trámite, a recibir atención médica, etc. ¿Dónde se mete a descansar unos minutos la gente que viene desde La Sauceda o Patamban a los laboratorios, servicios de rayos XX o bancos zamoranos?

En resumen, la restricción de la plaza propicia que la gente se aglomere en un menor espacio y no  logra convencer a las personas que el Covid19 es real.

El gel de Teresa

Sin duda, el donativo material de los diputados (gel, mascarillas) es una buena medida ante el acaparamiento de gel y su venta a precios elevados. Es una gran ayuda para la prevención. Por cierto, no sólo Tere Mora regaló frasquitos de gel que parecían propaganda electoral, no campaña sanitaria.

Vale decir que tal obsequio se compra con el mismo dinero que paga la ciudadanía, condición que no reduce el valor de la aportación de los diputados, pero ¿por qué no se animan a donar sin colocar el logo de su partido? ¿Por qué no “dan un paso sin huarache”?

Regalar es un buen gesto, pero ¿no podrían intentar evitar el acaparamiento de gel? Quizá la ciudadanía no necesita de dádivas sino de actos de autoridad separados de campaña electoral.

A riesgo de equivocarme, me parece que estas medidas causarán resultados no esperados: 1) el gobierno zamorano pierde ingresos con el descuento, no avanza en la educación cívica, más bien se contribuye a formar gente “vaquetona” e irresponsable, y propicia la aglomeración; 2) la restricción peatonal sin diferenciación, sin generar espacios alternos controlados, causa mayor acercamiento en los puntos de ingreso al mercado, en la banqueta de la Morelos, y requiere de muchos policías que descuidan otras tareas; y, 3) el regalo de gel junto con el comunicado de “gracias a las gestiones de la diputada para  descontar multas, recargos y adeudos anteriores” puede traducirse en menos votos futuros por sobre saturación de imagen.

Espero equivocarme, pero es muy frecuente  verresultados distintos a los esperados  de políticas bien intencionadas …

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