LIBRE EXPRESIÓN: MICHOACÁN TENDRÁ PRESUPUESTO DEFICITARIO PARA 2022. Por Carlos Monge Montaño

“Sólo hay dos medios para pagar las deudas: por el trabajo y por el ahorro”. Thomas Carlyle (1795 – 1881). Historiador y ensayista inglés.

Michoacán tendrá un presupuesto deficitario para el 2022, como lo padece desde la administración que encabezó Lázaro Cárdenas Batel.

Ante la abrumadora realidad de las finanzas estatales y un presupuesto federal que no refleja un apoyo contundente, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla tuvo que recular a su discurso inicial de procurar un presupuesto tasa cero.

En medio de su rueda de prensa donde presumía que el estado era el quinto con más crecimiento de gasto federalizado con un 5.9 por ciento, que representa 6 mil 479 millones de pesos, el mandatario estatal, por iniciativa propia, manifestó que será muy difícil mandar al Congreso estatal una propuesta de Presupuesto de Egresos para el 2022 sin déficit.

Y tiene razón. Adicional a la crisis financiera que padece Michoacán desde hace ya 4 lustros, está claro que no hay un apoyo decidido del presidente Andrés Manuel López Obrador, mucho menos de los diputados federales de Morena, PT y Verde Ecologistas, que viven preocupados de, únicamente, obedecer a ciegas al inquilino de Palacio Nacional.

Así que no se etiquetaron recursos para la Federalización de la Nómina ni siquiera para evitar el déficit “estructural” que padece el sector educativo estatal de cuando menos 5 mil millones de pesos.

El colmo, es que el ahora diputado federal de Morena, Leonel Godoy Rangel, culpó a Silvano Aureoles Conejo de que no haya recursos etiquetados para la Federalización de la Nómina, se le olvidó que él cobra como legislador federal y que pudo proponer eso y otros ajustes, pero prefirió seguir el mandato presidencial de no mover ni una coma.

En concreto, no hay crecimiento en el presupuesto. La inflación acumulada en el presente año superará los 6 puntos porcentuales, lo que también impactará en el bolsillo de todos y por lo que se pronostica una complicada cuesta de enero.

Para colmo, no hay recursos federales destinados a apoyar a las corporaciones de seguridad estatal y municipales, así que en medio de la debacle financiera y un presupuesto deficitario, Ramírez Bedolla ha comprometido proponer la creación del “Fondo Estatal de Fortalecimiento a la Seguridad Pública”, al que se destinaría una tercera parte de la recaudación del Impuesto a la Nómina, es decir, unos 500 millones de pesos, que descobijaría la inversión en obra pública o el pago de salarios, por citar un par de posibilidades.

Más claro ni el agua. En la rueda de prensa donde el gobernador de Michoacán pretendía presumir los logros de los dineros federales que llegarán en el 2022, su franqueza o el subconsciente lo llevaron a reconocer que no tiene más remedio que mandar una propuesta de presupuesto deficitario para el próximo año.

La esperanza quedará en que López Obrador se apiade y haga efectiva la promesa que hizo desde el 2019, de Federalizar la Nómina. Alfredo Ramírez calculó que sería una realidad a los 6 meses de su gobierno, es decir, para marzo del próximo año. De lo contrario, de no darse ni siquiera un nuevo convenio, entonces el crecimiento de la deuda será irremediable.

Por lo pronto, legisladores opositores del PAN, PRI y PRD destacaron afectaciones que padecerá el estado el próximo año debido a que:

  • No hay Subsidio para el Fortalecimiento del Desempeño en Materia de Seguridad Pública (FORTASEG).
  • Tampoco Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios y de las Demarcaciones Territoriales del Distrito Federal (Hoy Ciudad de México) (FORTAMUN).
  • Se eliminaron 741 mdp para infraestructura de educación Básica, Media Superior y Superior.
  • Desaparecieron 224 mdp del Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública (FASP).
  • Agricultura y Desarrollo Rural tendrá un recorte del 10%.
  • Al Medio Ambiente y Recursos Naturales le quitaron el 52%.

Además, en el ámbito nacional advirtieron que se contempla incrementar la deuda en 850 mil millones de pesos, con lo que el gobierno de López Obrador sumará un acumulado de 2.6 billones de pesos de deuda.

El escenario es bastante complicado para el 2022. Ojalá que los festejos de López Obrador, de legisladores de Morena y aliados, así como de Alfredo Ramírez, redunden satisfactoriamente para el común denominador de los ciudadanos. No lo veo.

Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias.

cmongem@hotmail.com

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