CRÓNICA: LILA DOWNS Y EL PROFUNDO ORGULLO DE SER MEXICANOS; CONCIERTO EXCEPCIONAL

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POR ANDRÉS RESILLAS//

Fue una noche de rituales.

De recordar y reconocer nuestras raíces. De darle el lugar que se merece a la mujer en la sociedad contemporánea.

Pero fue la noche en que Lila Dawn desplegó el talento indígena que todos los mexicanos llevamos en la sangre.

Rocío Vega y un grupo de jóvenes reivindicaron también a la mujer y le exigieron al gobierno que se termine con la impunidad. Fue un evento de mujeres y para las mujeres; para que la impunidad no sea la constante ante los agravios a las féminas.

Lila Dawn se emocionó de inmediato cuando vio una avenida Madero repleta de miles y miles de personas y la imponente figura de la Catedral moreliana como un digno escenario para la música mexicana.

Alejada del comercialismo de las televisoras y cadenas de radio, Lila Dawn interpretó canciones de la auténtica cultura popular: de José Alfredo Jiménez con su Cucurrú Paloma o Se me olvidó otra vez del fallecido michoacano Juan Gabriel.

No se diga las propias de la cantante y autora oaxaqueña como Mezcalito, el culto al maíz, al mole, al chocolate. Así como un homenaje de sus músicos a las canciones clásicas michoacanas como Juan Colorado y Caminos de Michoacán.

Sí, fue una noche de rituales, porque los michoacanos no debemos de olvidar nuestra mexicanidad; de reconocer nuestras raíces indígenas, de promover sus costumbres, su cultura que es la nuestra.

Es la lucha de cantantes como Lila Dawn que no quieren que los mexicanos caigamos en el consumismo y en el olvido de valores como nuestra nacionalidad, raza, cultura y costumbres.

“Es una época y complicada en la que vivimos, pero debemos de luchar por erradicar la violencia hacia las mujeres”, dijo una Lila Dawn emocionada.

También fue sorprendente el respeto y humildad con que recibió los regalos de nuestros hermanos p´urhepechas.

Esta cantante oaxaqueña nos hizo valorar nuestra tierra; nuestras hermosas y dignas mujeres; nuestras raíces; los recursos naturales que poseemos y que debemos de cuidar.

Gracias Lila por tu humildad y sencillez; por estar con los más pobres; con los indígenas, con todos los mexicanos.

Necesitamos más rituales, para no olvidar de dónde venidos; cuales son nuestras raíces y que somos un pueblo con identidad y orgullo.

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