OPINIÓN. lll. EL MANEJO DE LA PANDEMIA POR EL GOBIERNO DE LA 4ª. Por Juan Pérez Medina

En México se comenzó a atender la pandemia cuando se supo de cerca de 100 casos de infectados. El Gobierno anuncio la suspensión de clases a partir del 23 de marzo y, junto con ello, flexibilizó la asistencia al trabajo de aquellos que estando en el sector público federal fueran adultos mayores.

A partir de esa fecha, el presidente ha venido informando a la población de manera cotidiana por vía de la conferencia de prensa que todos los días, de lunes a viernes, lleva a cabo desde muy temprano y, con la que por la tarde lleva a cabo el Subsecretario de atención y promoción de la salud, Hugo López Gatell. Paso a paso se ha ido atendiendo esta contingencia sanitaria de la cual no se tiene referencia en la historia reciente del país y del mundo.

La primera medida importante para la atención de esta pandemia fue el haber tomado la decisión dejar en manos de un grupo de expertos la generación y puesta en marcha de las estrategias y acciones a seguir en materia de salud; mientras que las decisiones políticas y económicas generadas por la propia contingencia sanitaria quedaron a responsabilidad del Ejecutivo.

La 2ª decisión trascendente, fue la de haber establecido la suspensión de las actividades laborales no sustantivas y de las actividades escolares, y el cierre de lugares de alta concentración como bares, templos, teatros, cines o cualquier otro tipo de espectáculos, generando la disminución de personas circulando por las calles, plazas, mercados y centros de trabajo qué posibilitarán una mayor transmisión del coronavirus. A pesar el alargamiento del confinamiento y la difícil situación económica de la mayoría de los mexicanos la situación no se ha salido de control manteniendo, en promedio al 50% de la población en casa.

Otro de los aciertos fue haber dictado una serie de medidas qué mitigan la posible trasmisión, como la sana distancia entre persona y persona, lavarse las manos con jabón en varias ocasiones durante el día por más de 20 segundos y, la más importante: quedarse en casa. Estas medidas acompañadas de otras han tenido un efecto muy positivo para lograr limitar el crecimiento exponencial de personas con el virus. A 34 días de iniciada la estrategia el país apenas alcanza los 15 mil casos y cerca de mil 500 fallecidos. Cabe decir que estas personas en su mayoría padecían de enfermedades crónicas cómo diabetes, obesidad, cáncer, enfermedades del hígado y cardiopatías, lo que complicó su estado clínico hasta fallecer. Comparado con lo que está ocurriendo los Estados Unidos, Europa y Perú o Ecuador, en donde la crisis ha alcanzado tal magnitud, que incluso se han quedado los muertos en hospitales y las viviendas por días e, incluso, en las calles, la conducción ha sido correcta.

La 4ª decisión importante, fue la determinación de haber asumido la protección a los pobres como la primera prioridad económica. Para ello, se entregaron apoyos monetarios correspondientes a dos bimestres a los adultos mayores, personas con discapacidad y becarios de los programas del bienestar. A los días se autorizó un millón de créditos por 25 mil pesos para los pequeños comerciantes, a fin de evitar el cierre miles de estos pequeños negocios y la afectación del empleo de quienes ahí trabajan. En el ámbito laboral, al declarar la actual circunstancia como “emergencia sanitaria por causa de fuerza mayor derivada del COVID 19”, el criterio establecido en los artículos 427, 429 y 230 de la Ley Federal del Trabajo, de pagar un salario mínimo no es aplicable, quedando descartado su uso en el marco de la actual pandemia, dejando claro, además, que cualquier despido será considerado como injustificado y se ha nombrado a la PROFEDET para apoyar a aquellos trabajadores que queden en esta situación. Cualquier ajuste del salario, derivado de la actual circunstancia, deberá ser convenido entre patrones y trabajadores, pero nunca de manera unilateral. Sin embargo, al 24 de abril se reconoció por parte de las autoridades laborales del país que 340 trabajadores habían sido despedidos o habían perdido su empleo en el marco del COVID 19. Hasta el momento los trabajadores más afectados son aquellos generados por la incapacidad del capitalismo para garantizar el número de empleos necesarios y bien remunerados. Me refiero a aquellos que se generan en la informalidad, sin prestaciones de ley y Seguridad Social. A pesar de que varios de ellos serán beneficiarios los programas del bienestar, muchos tendrán que salir a la calle, como ya lo están haciendo, para garantizarse los alimentos y el pago de los servicios básicos, a riesgo de ser afectados por el virus junto con su familia.

Al parecer, El Gobierno está haciendo todo lo posible para salir de esta crisis con los menos daños. la previsión de camas y hospitales para atender la contingencia sanitaria; así como la compra de material y equipo de protección para los trabajadores de la salud y de ventiladores y respiradores para los pacientes de coronavirus y la contratación de médicos, enfermeras y personal técnico de salud para atender la emergencia y el déficit de personal. hasta hoy los resultados son positivos a pesar del número de casos y decesos ocurridos lamentablemente; más, sin embargo, nada garantiza que estemos por superar esta crisis qué tendrá sin duda consecuencias muy graves para la economía del país y las clases más desposeídas.

Vale la pena no evadir que dicha contingencia sanitaria provocada por el COB 19 se da en el marco de una terrible recesión económica mundial, provocada por la guerra comercial entre Estados Unidos y China y la disputa petrolera generada por Rusia y Arabia Saudita; pero también cabe destacar la acción permanente de la reacción al interior del país, que con saña virulenta ha intentado aprovechar esta circunstancia para sacar raja política; y no ha dejado de amenazar permanentemente con hacer caer al actual Gobierno e, incluso, llegando a plantear la secesión del país o la Intervención del gobierno de los Estados Unidos.

Si algo ha dañado de manera importante la actual estrategia federal para combatir la pandemia ha sido la actitud de la oposición neoliberal que ansía regresar al estado lamentable de cosas qué le beneficiaban antes de 2018, mostrando su desprecio por la vida y su actitud golpista en contra de un gobierno democráticamente electo por la inmensa mayoría de los mexicanos; dejando claro que la democracia y la legalidad son válidas sólo cuando ellos gobiernan.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.